Viernes 14 de diciembre de 2018, 00:12 (TU)

El Telescopio Espacial Hubble, fuera de servicio por la falla de un giroscopio

Durante este fin de semana, los científicos que administran el telescopio espacial Hubble se vieron forzados a interrumpir sus observaciones, ya que el observatorio ingresó en un “modo seguro” de operación por la falla de uno de sus giroscopios, necesarios para orientarse en el espacio.

El Hubble, que fue puesto en órbita terrestre por la NASA en 1990, cuenta con seis giroscopios en total, que miden los cambios en su orientación a medida que el satélite se desplaza alrededor de nuestro planeta. Esto permite que el telescopio siga apuntando en la dirección correcta a lo largo de sus observaciones.

Los seis giroscopios fueron reemplazados por los astronautas del transbordador espacial Atlantis durante la misión STS-125, la última enviada al telescopio, en mayo de 2009. Tres son necesarios para que el Hubble funcione de la manera más eficiente posible, pero dos ya habían fallado previamente, y un tercer giroscopio que estaba funcionando con errores fue puesto fuera de servicio por los ingenieros durante el pasado mes de abril. Ante el fallo actual de un cuarto giroscopio, el Hubble está operando ahora con dos giroscopios, una modalidad que tiene ciertas limitaciones.

Por el momento, la estrategia de los controladores del observatorio es volver a poner en funcionamiento el giroscopio que desactivaron en abril, pero si esto no resulta posible, se implementará un modo de operación con un solo giroscopio, dejando el otro como repuesto. Esto tendrá un impacto aun mayor en la operacion del telescopio espacial, haciendo que no se lo pueda apuntar en determinadas direcciones.

De todas formas, pasarán semanas antes de que el telescopio espacial abandone el “modo seguro” y pueda retomar su intenso programa de observaciones.

El Hubble ha estado operativo por más de 28 años. Para repararlo in situ sería necesario contar con un equipo de astronautas entrenado, a bordo de una nave espacial que pueda alcanzar una órbita relativamente alta y permanecer más de dos semanas en el espacio, con lugar suficiente para transportar herramientas y repuestos, una esclusa para realizar actividades extravehiculares, y un brazo robótico para capturar al telescopio. Sin embargo, luego del retiro de los transbordadores espaciales en 2011, por el momento la NASA no cuenta con ninguna de estas capacidades.

Luego de muchas demoras, la NASA espera lanzar en el año 2021 el Telescopio Espacial James Webb (JWST), que promete superar ampliamente las capacidades del Hubble, ya que su espejo primario tendrá un diámetro de 6,5 metros, y sus instrumentos estarán optimizados para realizar observaciones en longitudes de onda infrarrojas con una resolución y sensibilidad sin precedentes.

Con un lanzamiento originalmente planificado para el 2007, se esperaba que el Webb pudiera funcionar en paralelo con su antecesor durante algunos años. Sin embargo, dadas las últimas novedades, el final de las operaciones del Hubble parece estar cada vez más cerca.