Conocido desde tiempos antiguos, Saturno fue considerado el límite exterior del sistema solar durante muchos siglos, ya que es el más lejano de los planetas observables a simple vista en el firmamento terrestre. Además, es el sexto planeta en distancia al Sol, y el segundo en tamaño después de Júpiter. Desde la Tierra se lo ve como un objeto de magnitud comparable a las estrellas más brillantes, y de coloración amarillenta.
El planeta rota en torno a su eje cada 10 horas 39 minutos, y tarda 29,5 años terrestres en completar su órbita alrededor del Sol. Como resultado de su rápida rotación, Saturno está marcadamente achatado en sus polos, con un diámetro polar casi un diez por ciento menor que el ecuatorial, de aproximadamente 119.300 kilómetros.
Saturno es el único planeta cuya densidad es inferior a la del agua. Su atmósfera está mayormente compuesta por hidrógeno y pequeñas cantidades de helio y metano. El color amarillo del planeta se debe a la presencia de bandas atmosféricas similares a las encontradas en Júpiter, aunque más tenues.
Aunque no es el único planeta del sistema solar que posee anillos, los que rodean a Saturno son mucho más grandes y más fácilmente visibles que los de cualquier otro planeta: son muy brillantes y tienen un diámetro de 272.000 kilómetros.
El sistema de anillos de Saturno fue observado por primera vez por Galileo Galilei en 1610; sin embargo, el rudimentario telescopio del que disponía no le permitió distinguir la verdadera naturaleza de los anillos, por lo que pensó que Saturno era en realidad un planeta triple. Recién en 1655 los anillos de Saturno pudieron ser observados claramente por el astrónomo Christiaan Huygens, aunque el alemán supuso que se trataba de anillos sólidos. En 1859 el británico James Clerk Maxwell demostró matemáticamente que, si los anillos fueran rígidos, el efecto de la gravedad de Saturno sobre ellos terminaría por destruirlos. Por lo tanto, llegó a la acertada conclusión de que los anillos estaban formados por millones de diminutas partículas.
El sistema de anillos de Saturno está compuesto por tres anillos principales: los brillantes A y B, y uno más tenue, el C. Entre estos anillos existen varias divisiones. La principal es la división de Cassini, que separa los anillos A y B, y fue descubierta por Giovanni Cassini en 1675. La división de Encke, que divide en dos al anillo A, recibe su nombre de Johann Encke, quien la descubrió en 1837. Las sondas espaciales han demostrado que los anillos principales están en realidad constituidos por un gran número de anillos más finos.
El origen de los anillos es dudoso. Se cree que podrían haberse formado a partir de fuertes impactos de cometas y meteoroides en las lunas más grandes de Saturno. Su composición no se conoce con seguridad, pero se sabe que contienen una cantidad significativa de hielo. La elaborada estructura de algunos de los anillos de Saturno se debe a los efectos gravitacionales de los satélites cercanos; este fenómeno está demostrado por las relaciones entre el anillo F y dos pequeñas lunas cercanas, Pandora y Prometeo, denominadas "pastoras" por su influencia sobre dicho anillo.
Saturno cuenta con 50 satélites. El mayor, Titán, fue descubierto por Christiaan Huygens en 1655, y tiene las dimensiones de un planeta pequeño. Es uno de los pocos satélites del sistema solar que posee una atmósfera propia, sumamente densa y compuesta mayormente por nitrógeno. Titán representa un modelo similar a la evolución química que precedió al origen de la vida en nuestro planeta.
| Las lunas interiores de Saturno |
Mosaico de imágenes obtenidas por la sonda espacial Cassini, que permite comparar el tamaño de los satélites más cercanos al planeta de los anillos, a una escala de 2 kilómetros por pixel. |
 Pan
 Atlas
 Prometeo
 Pandora
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 Epimeteo
 Jano |
 Telesto
 Calipso
 Helene |
Hasta ahora, cinco sondas de la NASA han visitado Saturno. La Pioneer 11 sobrevoló el planeta en agosto de 1979, la Voyager 1 lo hizo en noviembre de 1980, y la Voyager 2 en agosto de 1981. La Cassini, a diferencia de sus antecesoras, fue lanzada en octubre de 1997 y se insertó en órbita de Saturno en junio de 2004, comenzando entonces su misión principal de cuatro años de duración y ochenta revoluciones en torno al gigante de los anillos. Se trata de la sonda más compleja y ambiciosa que haya sido lanzada hacia otro planeta, y su plan de vuelo incluye 45 sobrevuelos cercanos de Titán y docenas de sobrevuelos de los satélites menores.
La Cassini está explorando la atmósfera de Saturno, el sistema de anillos, su magnetósfera y las numerosas lunas que lo orbitan desde hace más de un año. En diciembre de 2004, la sonda liberó hacia Titán un laboratorio robot construido por la ESA (European Space Agency, Agencia Espacial Europea) denominado Huygens.
| Titán y las lunas heladas de Saturno |
Mosaico de imágenes obtenidas por la sonda espacial Cassini, que permite comparar el tamaño de Titán y los satélites de hielo de Saturno, en este caso a una escala de 20 kilómetros por pixel. |
 Titán |
 Mimas
 Encelado
 Tetis |
 Dione
 Rea |
 Hiperión
 Iapeto
 Febe |
El aterrizaje se produjo el 14 de enero del 2005, y proporcionó las primeras imágenes y mediciones directas desde la superficie del mayor satélite de Saturno. La Huygens ingresó en la densa atmósfera de Titán aminorando su velocidad de descenso mediante un escudo térmico y un paracaídas. Por más de dos horas y media, sus instrumentos científicos determinaron las propiedades químicas de la atmósfera y tomaron mediciones de temperatura y velocidad del viento. Durante su descenso, la sonda generó más de mil imágenes de radar de la superficie de Titán. Todos los datos fueron enviados a la Cassini para su retransmisión a la Tierra.