Marte es el cuarto planeta más cercano al Sol (lo orbita a una distancia de 227.940.000 kilómetros) y el séptimo en tamaño (posee un diámetro de 6.794 kilómetros). Es conocido por los seres humanos desde tiempos prehistóricos; Marte (o Ares para los griegos) era el dios romano de la guerra. El planeta probablemente recibió ese nombre debido a su notable color rojizo.
La órbita de Marte es altamente elíptica.
Esto provoca una variación de temperatura
de alrededor de
30°C entre el afelio
y el perihelio, lo cual influye significativamente
en el clima del planeta. Si bien la temperatura
promedio es de alrededor de
-55°C,
los orbitadores Viking descubrieron que las temperaturas
de superficie varían de
-143°C
en invierno en los polos a
54°C en verano
en el ecuador.
A pesar de que Marte es más pequeño que la Tierra,
al no poseer agua en estado líquido, su superficie
total es casi la misma que la ocupada por los continentes
terrestres. Exceptuando a nuestro planeta, Marte
exhibe en su superficie las características
más interesantes de todos de los
planetas de tipo terrestre; algunas son
espectaculares.
Olympus Mons, por ejemplo,
es la montaña más alta del sistema
solar, con una altura de 24 kilómetros; su
base tiene un diámetro de más de 500
kilómetros y está rodeada por un acantilado
de 6 kilómetros de alto. Tharsis es una inmensa
elevación sobre la superficie marciana, de
alrededor de 4.000 kilómetros de largo y 10
kilómetros de alto.
Valles Marineris
es un sistema of cañones de 4.000 kilómetros
de extensión y de 2 a 7 kilómetros
de profundidad.
Hellas Planitia es un cráter
de impacto en el hemisferio sur, de más de
6 kilómetros de profundidad y 2.000 kilómetros
de diámetro. Gran parte de la superficie
marciana es muy antigua y aún muestra numerosos
impactos de cráteres, aunque también
existen valles, sierras, colinas y planicies más recientes.
En el hemisferio sur del planeta predominan antiguas
formaciones de tierras altas con gran cantidad de
cráteres, similares a las existentes en la
Luna. En contraste, la mayor parte del hemisferio
norte consiste en planicies mucho más jóvenes,
más bajas, y con un proceso de formación
mucho más complejo. Un abrupto cambio de
varios kilómetros de elevación se
da a lo largo del límite entre ambos hemisferios;
algunos especulan que se debe a un gran impacto
ocurrido poco después de la formación
del planeta. Recientemente, sin embargo, algunos
científicos han cuestionado la existencia
real de semejante cambio de elevación.
La primera sonda espacial en sobrevolar Marte fue la
Mariner 4 en 1965. Muchas otras la siguieron, incluyendo los orbitadores y sondas de descenso
Viking 1 y 2, que aterrizaron en su superficie en 1976.
Dando fin a un período de más de veinte años sin ninguna misión exitosa al planeta rojo, la
Mars Pathfinder aterrizó en Marte en julio de 1997, liberando al "rover" Sojourner, que recorrió cientos de metros explorando su superficie.
Por su parte, las sondas estadounidenses
Mars Global Surveyor y
Mars Odissey, en órbita alrededor de Marte desde septiembre de 1997 y octubre de 2001 respectivamente, siguen enviando datos y fotografías del planeta. A ambas se les sumó en diciembre de 2003 la sonda europea
Mars Express, que incluye casi todos los instrumentos de la fallida misión rusa
Mars 96, y cuya cámara estereoscópica ha obtenido espectaculares imágenes en 3D de la superficie marciana con una definición sin precedentes.
Las últimas sondas en visitar Marte hasta el momento han sido los "rovers" estadounidenses
Spirit y
Opportunity, que ya llevan más de un año operando en la superficie del planeta rojo y han realizado importantes descubrimientos sobre su evolución geológica, recorriendo varios kilómetros cada uno.