Las estrellas más brillantes visibles desde el Hemisferio Sur

En una noche oscura y despejada, el ojo humano puede llegar a detectar miles de estrellas a simple vista. Sin embargo, muy pocas tienen nombre propio o forman parte de una constelación fácilmente identificable. A lo largo de este artículo, haremos un recorrido por las estrellas más brillantes visibles desde el Hemisferio Sur, listadas en la siguiente tabla.

Nombre (Tipo espectral)Magnitud aparenteMagnitud absolutaLuminosidad (Sol = 1)Distancia (años luz)
Sol (G0)-26.8+4.81.00,000016
Sirio (A0)-1.46+1.4238,6
Canopus (F0)-0.72-3.11400120
Rigil Kentaurus (G0)-0.27+4.51.34,3
Arcturus (K0)-0.04-0.39136
Vega (A0)+0.03+0.55226
Capella (G0)+0.08+0.17632
Rigel (B8)+0.12-6.430200680
Procyon (F5)+0.38+2.76.911,4
Achernar (B5)+0.46-2.6910140
Betelgeuse (M0)+0.57 (v)-5.19400427
Hadar (B1)+0.61-3.11450180
Acrux (B1)+0.75-4.23960321

Sol

En el firmamento terrestre, la estrella de nuestro sistema solar tiene una magnitud visual aparente de -26.8; es decir, un brillo diez mil millones de veces superior al de la segunda estrella más brillante, Sirio. Esto se debe, obviamente, a la proximidad del Sol con nuestro planeta. La luz solar tarda cerca de 500 segundos en viajar del Sol a la Tierra; a la distancia media entre ambos se la conoce como Unidad Astronómica (UA), y es de alrededor de 149 millones de kilómetros. Si bien esta unidad de medida es útil al describir las distancias que separan a los astros de nuestro sistema solar, resulta poco práctica a la hora de expresar la distancia que nos separa de otras estrellas, por lo cual en ese caso se utiliza el año luz (aproximadamente unas 63.000 UA). La distancia de 1 UA es equivalente a 0,000016 años luz; el sistema estelar más cercano al Sol, Alfa Centauri, se encuentra a unos 4,3 años luz de nuestro planeta, aproximadamente unas 280.000 UA.

La magnitud absoluta del Sol, que mostraría al ser observado desde una distancia de 32,6 años luz, es +4.8. Frecuentemente se lo clasifica como una estrella “promedio”; casi todas las estrellas visibles a ojo desnudo desde nuestro planeta son en realidad mucho más brillantes que el Sol. Entre las estrellas de esta lista, sólo Alfa Centauri posee una magnitud absoluta comparable a la del Sol; las demás son intrínsecamente mucho más brillantes.

Sirio

Con una magnitud aparente de -1.46, Alfa Canis Majoris, más conocida como Sirio, es la estrella más brillante del firmamento nocturno, y la segunda más brillante después del Sol. Se encuentra a una distancia de 8,6 años luz, y su magnitud absoluta es +1.4, por lo que Sirius sería 23 veces más brillante que el Sol si se encontrara a la misma distancia de la Tierra.

Sirio es un sistema doble; su compañera es una enana blanca, denominada Sirio B, que resulta muy difícil de observar debido a su cercanía a la estrella principal. Esto hace que desde nuestro planeta aparezca inmersa en el intenso brillo de Sirio A, y solo sea posible resolverla mediante telescopios potentes.

Canopus

También conocida como Alfa Carinae, Canopus posee una magnitud aparente de -0.72, y tiene un diámetro treinta veces mayor al del Sol; sin embargo, su masa es sólo unas diez veces superior a la de nuestra estrella. La declinación de Canopus, casi a 39° al sur del ecuador celeste, hace que resulte muy fácil de observar desde el Hemisferio Sur.

Rigil Kentaurus

Alfa Centauri, también llamada Rigil Kentaurus o Toliman, es un sistema estelar triple, y una de sus componentes es la estrella más cercana a nuestro Sol. La estrella que podemos observar a simple vista es en realidad un sistema binario cuyas componentes, separadas por apenas 13 segundos de arco, pueden ser resueltas mediante un pequeño telescopio. Ambas se orbitan mutuamente con un período de casi 80 años. La más brillante, Alfa Centauri A, es una estrella similar al Sol en cuanto a tamaño y tipo espectral. Su magnitud es -0.01, y es 1,5 veces más luminosa. Alfa Centauri B, en cambio, es una estrella algo más fría, con una magnitud de 1.35. Su luminosidad equivale apenas a un cincuenta por ciento de la del Sol, y pesa 0,9 masas solares. Alfa Centauri A es la más grande de las dos estrellas, con un diámetro algo mayor al del Sol.

Alfa Centauri C, conocida como Próxima Centauri, es la tercera estrella del sistema y posee una magnitud de 10.7 en nuestro firmamento, resultando invisible a simple vista. Está alejada del sistema Alfa Centauri AB, aproximadamente a unas 10.000 UA de distancia, y también está ligeramente más cerca de nuestro planeta, por lo cual resulta la estrella más cercana al Sol del sistema Alfa Centauri. Se trata de una estrella de brillo muy débil; el Sol es unas 13.000 veces más brillante.

Arcturus

Alfa Böotis, más conocida como Arcturus, es una estrella más fría y rojiza que el Sol. Su diámetro es alrededor de 25 veces mayor al de nuestra estrella, pero su masa es solamente 4 veces superior, por lo cual su densidad resulta extremadamente baja.

Vega

La declinación de Vega, Alfa Lyrae, casi a 39° al norte del ecuador celeste, hace que resulte una estrella difícil de observar desde el Hemisferio Sur, donde se eleva apenas unos pocos grados por encima del horizonte norte.
Su temperatura superficial de alrededor de 9000°C es considerablemente superior a la del Sol, mientras que su diámetro y masa son unas tres veces mayores a las de nuestra estrella.

Capella

La estrella Alfa Aurigae, es un sistema estelar binario, cuyas componentes están separadas por menos de 1 UA y por lo tanto resultan imposibles de resolver mediante telescopios de aficionados. Ambas estrellas orbitan un centro de gravedad común con un período de 104 días y son más grandes que el Sol, con diámetros 13 y 7 veces superiores y masas 3 y 2,8 veces mayores respectivamente.

Rigel

A pesar de haber sido designada como Beta Orionis, Rigel es la estrella más brillante de la constelación de Orión. Intrínsecamente, es una de las estrellas más brillantes que se conocen, con una magnitud absoluta de -6.4. Su temperatura superficial es casi el doble de la de nuestro Sol; si en lugar de estar a 680 años luz de nuestro planeta la estrella se encontrara a la misma distancia que Próxima Centauri (4,3 años luz), Rigel brillaría con magnitud -11, es decir, casi tan brillante como la Luna llena.

Los astrónomos estiman que Rigel tiene una masa 50 veces superior a la del Sol, aunque irradia una cantidad de energía 30.000 veces mayor. Esto implica que la estrella genera 600 veces más energía por unidad de masa, por lo cual la expectativa de vida de Rigel sería 600 veces más corta, es decir, alrededor de unos 20 millones de años.

Rigel tiene una estrella acompañante de magnitud 6.7, visible a unos 9 segundos de arco de distancia. Un telescopio de más de 15 centímetros de diámetro será capaz de resolverla, aunque el brillo de Rigel puede dificultar su observación.

Procyon

Al igual que Rigel, Procyon o Alfa Canis Minoris está ubicada cerca del ecuador celeste, a unos 5° de declinación norte, por lo cual resulta visible desde casi toda la Tierra a excepción del Polo Sur. En relación a su luminosidad, Procyon resulta unas 7 veces más brillante que el Sol, y posee una temperatura superficial de 6.700°C. El diámetro y la masa de Procyon son dos veces mayores a las de nuestra estrella.

Como Sirio, Procyon posee una compañera enana blanca, que con una magnitud diez veces menor resulta imposible de observar con un telescopio pequeño.

Achernar

Achernar, Alfa Eridani, se ubica a una declinación de 60° sur, por lo cual resulta una estrella circumpolar en gran parte del Hemisferio Sur. Tiene una temperatura superficial muy alta, 13.000°C, que resulta superior a la de Rigel. Sin embargo, con un diámetro apenas 7 veces superior al del Sol, Achernar no es tan masiva como Rigel, por lo que no está consumiendo su hidrógeno tan rápidamente.

Betelgeuse

Betelgeuse es una de las estrellas gigantes rojas más reconocidas del firmamento. Su brillo es variable, y ocasionalmente supera al de Rigel, justificando su designación como Alfa Orionis. Se trata de una de las estrellas más grandes que se conocen, y su tamaño varía hasta un 60% en relación a sus cambios de brillo. En 1995, Betelgeuse se convirtió en la primera estrella cuya atmósfera fue observada en forma directa, a través del Telescopio Espacial Hubble.

Con un diámetro estimado entre 800 y 1.300 millones de kilómetros, es decir unas 550 a 920 veces el del Sol, Betelgeuse se extendería más allá de la órbita de Júpiter si ocupara el lugar de nuestra estrella. A pesar de su enorme tamaño, Betelgeuse posee alrededor de veinte masas solares, por lo cual su densidad es muy baja: alrededor de una diezmilésima parte de la densidad del aire de nuestra atmósfera a nivel del mar.

La temperatura superficial de Betelgeuse es inferior a la del Sol, lo cual concuerda con su tipo espectral y le proporciona su característico color rojo anaranjado. La mayor parte de la energía de Betelgeuse es irradiada en longitudes de onda infrarrojas, por lo cual si nuestros ojos fueran sensibles a la luz infrarroja, sería la estrella más brillante del cielo nocturno.

Hadar

A diferencia de la estrella principal de su constelación, Hadar, o Beta Centauri, es mucho más brillante que nuestro Sol, con una luminosidad 10.000 veces superior; sin embargo, ubicada a una distancia de aproximadamente 490 años luz de nuestro planeta, se encuentra cien veces más lejos de nuestro sistema solar que Alfa Centauri.

Hadar es en realidad un sistema binario. La estrella compañera tiene una magnitud de 4.1; sin embargo, separada de la estrella principal por apenas 1,3 segundos de arco, ambas resultan muy difíciles de resolver mediante un telescopio de aficionado.

Acrux

En relación a su brillo, Alfa Crucis, conocida como Acrux, es una estrella similar a Beta Centauri; sin embargo, se encuentra casi al doble de distancia de la Tierra, por lo cual en realidad es mucho más luminosa. Acrux es en realidad un sistema binario en el cual las componentes están separadas por aproximadamente 500 UA y se orbitan mutuamente con un período de varios miles de años. La separación angular entre ambas estrellas es de 4,4 segundos de arco, por lo cual resulta más sencilla de resolver que Hadar, si bien se necesita un telescopio potente para lograrlo. Las dos componentes tienen una magnitud de 1.3 y 1.6 respectivamente; la estrella secundaria no debe ser confundida con una tercera estrella visible a 90 segundos de arco de Acrux con una magnitud de 4,9.

Acerca del autor de este artículo Ricardo J. Tohmé  Blog | Twitter | Facebook | Más artículos →
Periodista y divulgador científico nacido en Argentina. Amante de la astronomía, fundó Astronomía Online y es su editor desde el año 2002.